Casa Rancho Avándaro
Valle de Bravo, Estado de México
Esta villa de descanso se integra a su entorno natural mediante el uso de materiales locales; toma elementos clásicos de las haciendas mexicanas como volúmenes sólidos, patios interiores y techos a dos aguas para reconfigurarlos en espacios adaptados a las necesidades actuales con soluciones contemporáneas.
La residencia construida con piedra amarilla proveniente de una mina cercana se organiza en tres volúmenes con techos a dos aguas organizados alrededor de un patio central. Las diferentes alturas de los techos responden a necesidades específicas. Al centro se albergan los espacios de convivencia que se conectan con la terraza y el jacuzzi con vistas al campo de golf. Los volúmenes laterales albergan la cocina y del otro lado la master suite se organiza en tres espacios mediante un muro divisorio en madera negra entintada que divide la habitación del baño y un tapanco que resguarda un espacio de trabajo. Las recámaras secundarias se albergan en un anexo conectado mediante un puente de cristal.
Al interior, la piedra natural se combina con madera, grandes ventanales de herrería negra con disposición hacia el paisaje y concreto colado. La iluminación, el mobiliario contemporáneo, el arte de Silvia Pardo y las esculturas Charlotte Yazbek al exterior crean un ambiente cálido que enfatiza las vistas y refuerza la experiencia campestre-contemporánea de la casa.
Arquitectura
Chain + Siman
Diseño de interior
Chain + Siman